San Carlos el día de su inauguración

 

 

 

 

 

 

 

Adquiriendo entradas el 24 de Agosto de

1924 (inauguración)

 

LA INAUGURACIÓN DEL CAMPO DE SAN CARLOS

Preciso es subrayar el acierto de aquella primera Junta Directiva de la Unión Sportiva al adquirir, mediante acciones suscritas por sus socios, una porción de terreno de la "Sínia d'en Frare" para instalar el campo de fútbol que se llamó "de la calle de San Carlos" por tener su entrada principal en el extremo de la vía de este nombre. Ello supuso el que la entidad contara en el futuro con un importante patrimonio aparte de la seguridad de que sus actividades deportivas  gozarían siempre de un adecuado lugar para celebrarlas.

De momento, no se constituyó sociedad alguna, figurando dichos terrenos a nombre de la Unión Sportiva de Mahón. El 15 de febrero de 1940 la denominada "Asociación de Propietarios del Campo de San Carlos" designó como representantes a los señores Jaime Barber Molí, Presidente; Emilio Orfila Justo, Secretario; Lorenzo Jover Petrus, Tesorero y Francisco Prats Cortils, Vocal. El 18 de febrero de 1940 se dispuso la apertura de la suscripción pública especialmente entre los socios y simpatizantes de la Unión Sportiva para colocar las 40 accio- nes disponibles mediante el pago de 25 pesetas mensuales.

El 11 de diciembre de 1940 se autorizó el arriendo del campo a la U.D. Mahón mediante el pago del 10% "de la taquilla bruta que se obtenga por los partidos de fútbol u otro cualquier espectáculo". El 24 de marzo de 1941 se verificó la inscripción de la Sociedad en el Registro Mercantil de la provincia; el 26 de abril del mismo año se adquirió la casa y el solar situados a la entrada del campo de San Carlos por 1.300 pesetas la primera y 1.000 ptas. el segundo. El 1 de diciembre de 1944 se eligió Presidente de la Asociación a don Gabriel Orfila Cardona, el 5 de marzo de 1953 a don Rafael Rosselló Olivar y en 1990 le sustituye don Emilio Orfila Carreras que sigue ocupando el cargo en la actualidad. El 8 de marzo de 1959 cambió la denominación de la Asociación por la de "Campo de San Carlos S.A.".

Con motivo de la compra del solar para la construcción de la pista de patines, -solar donde actualmente se ubican los vestuarios-, alargar el terreno de juego, cubrir y remozar la grada y otras obras de importancia, fue preciso ampliar el capital social en sucesivas etapas hasta llegar al actual dividido en mil acciones de 500 pesetas repartidas entre 41 accionistas, de las cuales 115 son propiedad de la U.D. Mahón.

La inauguración del campo tuvo lugar el 24 de agosto de 1924. La tarde era espléndida, tarde veraniega y con una enorme concurrencia asistente al histórico acto, entre la cual se hallaban numerosas señoras y señoritas así como espectadores procedentes de todas las poblaciones isleñas. Quien esto escribe recuerda muy bien aquel espectáculo presenciado siendo muchacho ocupando junto con varios amigos la primera fila de pie aproximadamente hacia la mitad del terreno, agolpándose detrás de la nuestra dos o tres filas más de espectadores luciendo la mayoría las típicas "galetes" o sombreros de paja, algunos de los cuales quedaron rotos por los efectos de algún balonazo.

El equipo invitado para enfrentarse al propietario del campo fue el Zamora F.C. de Ciudadela con el que siempre se mantuvieron muy cordiales relaciones al igual que con los demás equipos isleños, si bien es de recordar la enconada rivalidad que desde un principio se estableció con el Menorca FC, el otro equipo local, fenómeno característico en la mayoría de capitales y ciudades españolas que daba vida y emoción al deporte.

El Zamora FC era un once aguerrido que contaba con excelentes jugadores, un buen portero, segura defensa y medios y en la delantera sobretodos, el velo­c ísimo extremo zurdo Canet, terror de las defensas que se las veían negras para sujetarlo. El equipo ciudadelano alineó aquella tarde a: Molí, Camps, Jover, Llabrés, Justo, Mesquida, Arguimbau, Cortés, Serra, Mascaré y Canet mientras que por la Unión jugaron: Torres, Coll, Borras, Mascaré, Sintes F, Darwin, Morro, Victory, Pons, Caries y Sintes M. Torres era un portero sobrio y seguro, en la defensa estaban Damián Borrás, siempre bien situado, y el bullicioso y valiente Coll (Diego es burdell), una línea media en la que los fornidos Mascaré y Darwin junto a Sintes (Paco es sibitlo) alimentaban balones constantemente a la delantera, en la que brillaban el veloz extremo derecho Morro (Xec de sa fari-nera), el científico Miguel Sintes (Calucha), con sus medidos centros rematados con astucia por Carlés y el empuje de Pons que entraba a pecho descubierto -jugada permitida entonces siempre que no se empleara violencia- debiendo los guardametas poseer gran rapidez de reflejos para esquivar a los delanteros.

Aquel partido fue arbitrado por don Manuel Obrador, personaje al que jamás se le negó su alto sentido de la imparcialidad, buen juicio y conocimiento del Reglamento. El nombre de Obrador fue durante muchos años una garantía indiscutible para todos los equipos menorquines.

Lanzado el "kickoff' por el Presidente señor Bustamante, ya desde el primer minuto Canet recogió un balón y se lanzó como una tromba hacia la portería unionista cuya defensa pudo conjurar el peligro. El equipo ciudadelano parecía dispuesto a dar la campanada; Canet prodigaba sus arrancadas y matemáticos centros detenidos por Torres, si bien en una ocasión los visitantes protestaron por suponer que la pelota había entrado. Obrador, tras haber efectuado las debidas comprobaciones, dio validez al tanto.

Poco después, Pons lograba el empate, mas Canet, al sortear a varios contrarios, lanzó un chut que se coló como una exhalación. Con tiros de Morro que no entraron por centímetros, se terminó la primera parte. Empezada la segunda, la Unión incurrió en penalty que fue tirado intencionadamente fuera por Justo, como era obligada costumbre en partidos amistosos. Tampoco, en la época, los jugadores se entregaban a las frenéticas y exageradas demostraciones de júbilo a que se entregan hoy en día al lograr un gol. Limitábanse a darse la mano pues su sentido de la cortesía les impedía exteriorizar de forma desorbitada su júbilo en un momento en que sus adversarios sentían una lógica contrariedad y decepción.

El partido a que nos referimos, terminó con el resultado de 4 a 2 favorable a la Unión, pues a los tantos reseñados hay que añadir los conseguidos por Carlés, Sintes F. y Pons en la segunda parte en la que los propietarios del terreno se impusieron a sus contrincantes.

El campo de la Unión dispuso desde un principio de palcos en uno de sus lados y de una escalinata con asientos de piedra en el otro. En diciembre de 1965 se inauguró la tribuna cubierta, mejora acertada y necesaria. El 12 de Septiembre de 2004 y con la inestimable ayuda del Excmo. Ayuntamiento de Mahon se instaló el cesped artificial. En el año 2008 se construyen los nuevos vestuarios y en el año 2009 nuevas torres con unos potentes focos de luz que nos permiten jugar por la noche.  El campo tiene una capacidad para 4.520 espectadores, 1.520 sentados y 3.000 de pie. Dispone de bar y en el trasncurso de los años se han introducido mejoras en sus instalaciones y vestuarios.

 

Bibliografia: "La Unión Deportiva Mahón y sus setenta y cinco años" (Deseado Mercadal Bagur).

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